Contamos con dados contados...

Contamos con dados contados...

¿QUÉ OS CONTÁIS?


   Decir que los cuentos no son solo cosa de niños no es una gran noticia. Pero este blog nace con la ingenuidad de los niños a la hora de escuchar un cuento nuevo. Lo nuevo ya es noticia. Y atención, porque lo que muchas veces queremos escuchar y contar es un cuento de nuevo. Contamos a nuestros niños versiones singulares del mismo cuento no solo para su disfrute sino para el nuestro. Renovamos y recontamos, construimos con las piezas ya familiares y pegamento nuevo, hilamos sobre la misma tela echando mano a otros retales... y el oyente se complace o se inquieta advirtiéndolo.
   Sin embargo, lo nunca oído es un viaje que casi siempre nos apetece. Y ya no digamos lo nunca dicho. Según el contador de cuentos Gianni Rodari hay un momento en que algún niño llega a preguntarse: "¿Cómo se hace para inventar historias?". Él dio su respuesta a esa pregunta y son memorables sus modos de inventar historias para niños en Gramática de la Fantasía: Introducción al arte de contar historias.
   En ese pequeño gran manual se nos enseñan algunas técnicas, mostradas con la sabiduría de la experiencia y con ilusión de las fórmulas mágicas, para inventar historias. Así: la china en el estanque, los binomios fantásticos, los “qué ocurriría si…”, los errores creativos, las falsas adivinanzas, los cuentos al revés, las ensaladas de cuentos, etc. Gianni Rodari propuso algo así como una democratización de la imaginación narrativa. No debería ser patrimonio de unos pocos saber cómo se inventan las historias. Y podríamos enseñar a los niños a contar sus propias historias, a usar esas herramientas liberadoras que son las palabras. Él mismo lo propone así: “Todos los usos de la palabra para todos, me parece un lema bueno y con agradable sonido democrático. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo”.
  Precisamente inspirados por ese texto del maestro italiano, que no es por supuesto el único en esa materia, lo que aquí pretendemos es una invitación a inventar historias. La única diferencia es que es una invitación para adultos que aun disfruten de ese juego de invención. No hace mucho que descubrí ese juego de dados que se menciona en el título de este blog, los Rory's Story CubesNos parece un recurso relativamente barato y bastante variado para disfrutar fabulando; un "generador de historias" lo anuncia su vendedor y existen varias modalidades y extensiones del juego, así como una aplicación para jugar desde la pantalla del teléfono. Lo usan como apoyo en algunos talleres de escritura, así como en la enseñanza de idiomas. Y hay incluso quienes elaboran sus propios dados para ir más allá de esos más de doscientos pictogramas que ofrecen los dados que se han hecho tan populares. Alguien nos ha comentado que estos dados tienen algo de Tarot y algo de jeroglífico. Y hay quien opina que para esta aventura es más barato y sencillo abrir un libro por diferentes páginas y escoger palabras al azar. En definitiva, nosotros aquí usaremos estos dados proponiendo cada vez diferentes reglas para sacarles partido como fuente de imaginación, pues lo dado es precisamente una combinación de imágenes que dejan un amplio margen a la interpretación.
   En cada entrada de este blog, por lo tanto, propondremos o bien una tirada de dados o bien un recurso de los que cita Rodari o bien cualquier otro pretexto a partir del cual originar y desarrollar un pequeño cuento. Y propondremos un cuento. En ese sentido, las técnicas de Gramática de la Fantasía son más amplias y acaso menos rígidas que los dados. En todo caso, insistimos, la intención no es tanto mostrar nuestro cuento sino invitaros a que inventéis y compartáis el vuestro a partir de las pautas dadas en la entrada. En ese sentido, la brevedad no siempre será una cortesía, aunque a veces tal vez llegue a ser genial. Algunos cuentos saldrán más o menos afortunados pero en cierto modo, como se anuncia en el título de este blog, todos serán hijos de la fortuna. Como por lo general no somos genios, no habrá forma de hacerlo tan mal y el mejor criterio será probablemente sentirnos disfrutando al inventar la historia. Ojalá os veáis tentados a escribir lo que os plazca en los comentarios de cada entrada, de eso se trata, ¡especialmente si inventáis vuestro propio cuento!

    A continuación os propongo un sencillo comienzo. Tal como muestra la foto de más abajo, es una tirada de nueve dados de la versión original de Story Cubes. En esta ocasión la única indicación a seguir para inventar el cuento es poner en conexión esas nueve imágenes en el orden de izquierda a derecha y de arriba a abajo, como en tres renglones de lectura.



















Y nuestra propuesta en forma de cuento es la siguiente:


   DOMINGO DE PASIÓN

   Mientras mis amigos se iban a dormir la mona, esa mañana fui de empalme a ver jugar al Rayo en Vallecas, pues el partido comenzaba a las doce. Era una manera de quemar mis últimas naves, tras una noche de fiesta más bien poco fogosa. No soy ya ni una sombra de lo que fui en aquella época. Por entonces la fiera que llevo dentro saltaba a la caza sin mi control y... había noches de cinco y seis pibones, una detrás de otra, toma, toma y toma, pa´que almuerces y pa´que comas. 

    En fin, jugar en casa a pleno sol del mediodía contra el Éibar no era en principio el mejor aliciente para mantenerse en pie, reventado por la resaca como yo iba. Pero no quité ojo al encuentro desde mi butaca casi a pie de campo. Gracias a que el partido resultó ser un tostón, mi mirada tuvo la gran oportunidad de la jornada... Mientras los visitantes nos plantaban un cerrojazo en defensa que teñía de negro nuestras aspiraciones a mantenernos en mitad de la tabla, mis ojos no podían retirarse de aquel descomunal pibón que reunía belleza y autoridad... corriendo de un lado a otro por el césped. Se desplazaba con la elegante pasión de la naturaleza bruta, como si sus pies pisaran la mismísima sabana. Aquella singular pantera uniformada bajo el sol de Madrid estaba a medio camino entre un documental de África Salvaje y un episodio de Willy Fogg. Hoy me parece insólito, pero me cautivó.
   Ocurrió de repente como una certeza redonda: mi mundo se resumió, durante unos breves minutos, a extasiarme ante aquel proto-hombre africano cuya piel brillaba entre esas otras veintidós marionetas. Llegaron a marcar algún gol, creo. En aquel instante me hubiera fundido con él... oh, no, por favor... no era posible que fuera para mí todo entero aquel negro! Y de pronto emitió un pitido que señalaba el final de aquello... y me sacó de mis sueños y... joder, entonces me descubrí hecho una fuente y sentí un extraño dolor de tripas. Algo acalorado aún, me pegué a la masa que salía exultante del estadio. En un folleto que recogí del suelo pude leer el nombre de quien había dirigido el encuentro y mi entera atención: Bakary Nono. "Vaya, mi negro negao, quizá con los jugadores te sirva ese apellido..." me dije tambaleándome hacia Puente de Vallecas.

6 comentarios:

  1. JUEGO DE NIÑOS
    Era uno de esos días en que sales agotado del trabajo y no te apetece hacer nada. Sin embargo nunca se está lo suficientemente agotado como para no ir a ver a un risueño sobrino de 4 años.
    Allí estaba él, con su pijama de Rayo McQueen, terminando de hacer un puzle. En cuanto vio que entraba en la habitación, procedió a describir lo que estaba haciendo: “Mira, estoy haciendo un puzle, ¿me ayudas?”. Cómo no iba a ayudarle. “Tu busca las piezas de color amarillo para terminar el fuego, que es más fácil”, me dijo después. No iba a sentirme herido en mi orgullo porque decidiera que yo tenía que hacer lo fácil, que de lo difícil ya se ocupaba el.
    Llevábamos ya un rato afanados en el puzle, cuando llamaron al timbre. En su inocencia, decidió esconderse detrás de la puerta para dar un susto al incauto visitante, ignorando que su sombra se proyectaba por toda la entradita de la casa. Expectante, sus ojos despedían picardía y parecían decirme que me diera prisa en girar el pestillo de la cerradura. El incauto visitante, fingió no verle y se asustó muchísimo cuando el pequeño enfundado en el pijama de Rayo McQueen le asustó con un “buhhhhh” de tal calibre que pensaba que se oiría en todo el mundo.
    Sin duda, la niñez es la fuente a la que deberíamos volver más a menudo: A pesar de que el incauto visitante y yo hacía semanas que dejamos de hablarnos por una discusión impropia de personas adultas, no pudimos evitar cruzar miradas de complicidad y compartir una sonrisa, que sin este puente que nos tendió la inocencia de la niñez, jamás se hubiera producido.

    Matías Gala

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  2. Tierno y natural como el pan Bimbo. Me ha encantado, Matías.

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  3. Máscaras:

    En ocasiones los sentimientos son fugaces, otras intensos, pero la mayor parte del tiempo no nos mostramos tal cual somos. Estamos cómodos con esa farsa, como si estuviésemos en nuestro hogar, mostrando a ojos de toda la gente una cara y encerrando en lo mas profundo de nuestro ser lo que nadie quiere ver. Esto lo hago yo, lo haces tú y lo hace todo el mundo, es un comportamiento muy común estancar nuestros sentimientos en vez de dejarlos fluir libremente.

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  4. Una interpretación excelente, Nacho. Esperamos verte por aquí a menudo resteando cuentos!

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